Buenas ideas, bien protegidas: las patentes de BMA para la industria azucarera

Cómo aumentamos el rendimiento con mejores procesos y cuidamos del medioambiente 

Durante los últimos 150 años BMA ha desarrollado una serie de procesos y productos diferentes, y los ha introducido en el mercado. En este sentido, las patentes juegan un papel importante a la hora de proteger las innovaciones y los conocimientos especializados de BMA. Contribuyen a la optimización de nuestros procesos y al cuidado del medioambiente. 

 

Una buena tradición: ideas innovadoras desde el principio 

Una mirada a la historia reciente de la empresa muestra que ya en diciembre de 1881, algo más de cuatro años después de la fundación de la primera autoridad de patentes alemana —la Oficina de Patentes Imperial en Berlín—, la entonces Braunschweigische Maschinenbau-Anstalt obtuvo el número de patente 18909. El título: «Dispositivo de cierre con desconexión en los filtros-prensa». La patente trataba sobre diseñar el trabajo de separación de forma más eficiente mediante la apertura más rápida del filtro-prensa. 

 

Los orificios elípticos proporcionan más eficiencia 

Hemos continuado hasta hoy en día lo que comenzó entonces. Así, BMA ha revolucionado los orificios para las envolturas de la canasta de las centrífugas. Nuestro Departamento de Ingeniería, con ayuda de un instituto de investigación, ha establecido este hito en el desarrollo de las canastas cónicas de centrífugas continuas para separar la suspensión de cristales. En lugar de los orificios redondos habituales de la envoltura de la canasta, ahora se practican orificios elípticos con ayuda de un proceso abrasivo en la envoltura de la canasta. De esta forma, los orificios se disponen intercalados entre sí en los sentidos axial y perimetral de la envoltura de la canasta, de manera que los contornos de los orificios se superponen en sentido axial y el perímetro de la canasta está cubierto de orificios. Especialmente ventajoso resulta que, gracias a la superposición de los contornos de los orificios y debido a su disposición intercalada, casi se forma una hendidura en todo el perímetro. Esto hace posible obtener una relación de abertura muy grande y recorridos de flujo muy breves del fluido de suspensión. Debido al menor efecto de entallado de los orificios elípticos, el grosor del material de la envoltura de la canasta puede ser considerablemente menor y durante el trabajo de la centrífuga deben acelerarse masas más pequeñas. El resultado es, junto con el ahorro de material, también un menor consumo de energía —unido a un ahorro de CO2— que beneficia al clima. 

 

Menos uso de desinfectantes 

Otra patente concierne a la extracción en contracorriente con una torre de extracción de BMA. Hasta 1994 únicamente se utilizaban cribas de fondo para la extracción del jugo crudo. Estas tenían la desventaja de que la abrasión causaba continuas obturaciones y daños con los consiguientes tiempos de parada. En dichas obturaciones podían generarse infecciones microbianas que, de nuevo, exigían un mayor uso de desinfectantes. Estos problemas pudieron resolverse utilizando innovadoras cribas laterales, así como pudo aumentarse considerablemente la disponibilidad de la instalación de extracción. BMA ha establecido las bases gracias a esta innovación: hoy en día solo se utilizan torres de extracción con cribas laterales.  

  

Optimización del proceso de cristalización 

Actualmente, BMA está desarrollando un proceso para obtener cristales a partir de un licor madre con un aparato de cristalización. Al mismo tiempo, gracias a la regulación continua del proceso, los cristales semilla utilizados como núcleos cristalinos crecen continuamente sin que, debido a una sobresaturación crítica, se formen nuevos núcleos cristalinos. El proceso es posible gracias a la evaluación de datos de sensores especialmente adecuados que miden los límites de la formación de núcleos mediante una aproximación iterativa. El novedoso proceso de BMA aporta una importante contribución a la eficiencia de los recursos, ya que se evitan las distribuciones granulométricas no homogéneas con los consiguientes refundidos y el aumento del llamado trabajo de las centrífugas. En conclusión, la separación de los cristales de la masa cocida es más efectiva y menos propensa a las averías. Así se reducen tanto el consumo de energía como el uso de materias primas. 

  

Edulcorante sin calorías 

BMA también aporta su investigación puntera a la industria alimentaria, por ejemplo, en el área de los carbohidratos no calóricos. Los procesos de cristalización convencionales no son adecuados para este tipo de edulcorantes (sin calorías) de alta demanda. Un equipo de expertos de BMA ha asumido la tarea de desarrollar un proceso rentable para obtener suficientes núcleos de cristalización, en combinación con un proceso continuo de cristalización principal mediante uso alternativo de cristalización por enfriamiento o evaporación. Un proceso continuo de alta eficiencia y rendimiento es condición previa para la viabilidad práctica, lo que ya ha podido demostrarse a escala semindustrial. Hoy como entonces: hemos registrado una patente internacional para este proceso con el fin de proteger la propiedad intelectual de BMA.

Dr. Christian Klein