BMA de una forma distinta: trabajando para una mayor seguridad del transporte aéreo

Los perros detectores de explosivos demuestran sus habilidades en nuestro almacén de logística

A primera vista, la Oficina Federal de Aeronáutica Civil, establecida en Braunschweig, y BMA no tienen mucho en común, pero hay algo que nos une en realidad. No solo que la seguridad aérea y de las instalaciones tenga una gran importancia para ambas. Cada cierto tiempo, este organismo federal alemán utiliza nuestro almacén de logística para tareas de aviación civil con el fin de probar allí las habilidades de los perros detectores de explosivos. En una entrevista, el inspector Jens Reinbeck explica por qué nuestro almacén es un buen lugar para las pruebas y qué tareas esenciales realizan los perros. Además, este inspector de 56 años explica cómo estos animales detectan los explosivos.  

Señor Reinbeck, tres perros detectores de explosivos acaban de realizar la prueba con usted en el almacén de logística de BMA. ¿Qué trabajo esencial realizan estos perros?

Su trabajo es aumentar la seguridad aérea. Antes de que el correo aéreo y otras mercancías se transporten a los aeropuertos alemanes, la carga se comprueba en las enormes naves industriales de los proveedores. Para estas empresas se utilizan, además de aparatos de rayos X, también perros patrulla. Estos garantizan que no haya ningún explosivo oculto en la mercancía y que no exista ningún peligro para el transporte aéreo. En la Oficina Federal de Aeronáutica Civil, nosotros somos responsables de que la cadena de suministro del transportes aéreo sea segura en Alemania y, por tanto, también de probar y autorizar a los perros detectores de explosivos. 

¿Por qué el almacén de logística de BMA es un buen lugar para probar a los perros?

El almacén resulta óptimo para nuestro objetivo, ya que es muy grande y cuenta con muchas estanterías, por lo que tenemos muchas opciones para disponer nuestras muestras olfativas, ocultarlas y hacer que los perros las busquen.

¿Cómo prepara la prueba?

El día de la prueba suelo estar casi siempre el primero allí. A continuación, recorro todo el almacén y me aseguro que no hay nada con lo que los perros puedan herirse. Al mismo tiempo, decido dónde se sitúan los contenedores de prueba con las muestras olfativas. Es entonces cuando se unen los compañeros, también los que traen los explosivos en contenedores asegurados.  

¿Qué requisitos debe cumplir un perro detector de explosivos?

Durante su formación, el perro se condiciona según el olor de diferentes explosivos. Por ello es importante que obedezca y tenga un muy buen instinto para jugar. Cuando el perro huele correctamente el explosivo y muestra su hallazgo, por ejemplo, sentándose, quedándose inmóvil o tumbándose, se trae en el acto su juguete preferido.  

¿Su juguete preferido?

Sí, esa es su motivación. Él lo sabe muy bien: si identifico un explosivo por el olor, en seguida viene mi dueño o dueña y me premia jugando conmigo. Por lo general, la formación de un perro detector de explosivos puede abarcar de cuatro a cinco meses. Las tareas de búsqueda se van complicando con el tiempo. Lo que no cambia es la recompensa del perro cada vez que tiene éxito, así se le coordina.

¿Necesitan los perros detectores de explosivos un olfato especialmente bueno para su trabajo?

Todos los perros tienen un buen y marcado sentido olfativo. En su nariz hay innumerables capilares diminutos que pueden ocupar el área de dos o tres campos de fútbol si se pusieran juntos. En principio, puede decirse que cuanto más grande es el hocico del perro, mejor puede oler. Lo importante es que el animal haya tenido una buena formación para poder buscar incansablemente durante un período de tiempo largo. 

¿Qué razas se tienen en cuenta para la formación como perro detector de explosivos?

Los perros patrulla típicos son los pastores alemanes y belgas. También son adecuados los pastores holandeses y los perros de caza. En Alemania hay entre 60 y 80 perros detectores de explosivos en activo. Tras finalizar el trabajo en las naves de mercancías, por la tarde vuelven a casa con el(la) adiestrador(a). En este caso, ser humano y animal forman un equipo. Los perros detectores de explosivos no solo son perros patrulla, sino también animales domésticos. 

¿Quién está más tenso durante la prueba, el perro patrulla o el adiestrador?

En una situación así, el ser humano puede estar nervioso y muchas veces eso se transmite al perro a través de la correa. Este reacciona de forma sensible si su dueño se siente inseguro. Pero la excitación se calma una vez superada correctamente la primera zona de prueba. En total, hay 18 búsquedas diferentes con distintas tareas. 

¿Cómo ha ido hoy la prueba?

Muy bien.  Los tres perros la han superado. Naturalmente, el humor después es diferente: tanto el perro patrulla como su adiestrador(a) se alegran de que la prueba haya tenido éxito.